viernes 27 de junio de 2008

La Responsabilidad del Docente en la Frustración del Educando en Línea

Es evidente y manifiesta la responsabilidad del docente en cuanto a la forma en que se estructura un curso en modalidad virtual y se da seguimiento al cronograma de actividades. No es simple el planificar un curso virtual o bi-modal pues el contenido del programa virtual jamás podrá ser igual a un programa convencional. Si bien en un curso de naturaleza presencial, se puede saturar a los alumnos de material escrito y lecturas afines al curso, para analizarse en clase, lo cierto es que en la modalidad virtual este tópíco varía, pues la interelación docente-estudiantes y la retroalimentación de éstos entre sí, va más allá de una simple y llana “obligación” de cumplir con una saturada agenda de lecturas asignadas semanalmente. No podemos olvidar que un curso en línea es donde el estudiante formar parte activa en la construcción de su propio conocimiento, adjuntando a los aportes del docente- facilitador, aspectos inherentes a sus propias vivencias y experiencias cotidianas, las cuales vienen a constituir parte de esa labor constructivista que caracteriza el modelo educacional actual. Debo reconocer que luego de la lectura de esta semana, he descubierto que como docente en algunas ocasiones, al impartir cursos en línea, he propiciado la frustración de los estudiantes al sobrecargar de lecturas las labores semanales de los estudiantes, La acertada capacitación que ULACIT nos brinda al respecto me ha permitido reconocer algunos desarciertos en cuanto a la metodología utilizada en mis cursos virtuales. Tampoco es posible mantener una estricta rigidez en cuanto a plazos para participar en foros, formular planteamientos o elaborar miniproyectos, pues se debe ser consciente que el tiempo que debe invertir el estudiante en el curso virtual, muchas veces sobrepasa el del curso presencial, al igual que para el docente, por experiencia propia, éste debe dedicar mucho más tiempo a los estudiantes en cada sesión, ya que las consultas son constantes y las participaciones en foros deben ser revisadas diariamente a fin de tratar de dar respuesta individual a cada una, lo que dependiendo de la cantidad de alumnos a veces resulta imposible. En resumen, debemos hacer conciencia que la EaD, es una modalidad totalmente diferente a la presencial y, nos compete a los docentes, hacer conciencia de ello.